Cada día me sorprendo más de las posibilidades de los niños. Cuando están en un "clima de libertad" se dejan impregnar por los demás. Hoy mi hija mediana dibujaba la letra "R" en un cristal helado de la ventanilla de un coche -por cierto, un fantástico tapiz- y ante mi sorpresa me decía: "Me fijé en cómo la hacía L (una de sus amigas) el otro día en el local".
Y yo, una vez más me quedo boquiabierta, disfrutando del momento, con el corazón acelerado, la piel de gallina y las pupilas dilatadas de puro amor: maravillándome y enamorada del aprendizaje entre iguales.
Pena de cámara de fotos, de vídeo!!!... Para captar y capturar este pequeño gran momento...